Cuando los estados son difusos, la operación reacciona tarde y con ruido.
- Incidencias abiertas sin prioridad ni visibilidad clara.
- Tareas en varios estados sin un seguimiento consistente.
- Dudas constantes sobre qué está bloqueado o retrasado.
Organizamos el seguimiento de estados e incidencias para que la operación vea rápido qué está abierto, qué se retrasa y qué requiere atención.
Se abre un caso y debería quedar visible hasta su cierre real.
Los cambios de estado se pierden y no se sabe qué está bloqueado.
Cada incidencia tiene estado, responsable, alarmas y trazabilidad clara.
El flujo pasa por revisión, espera, ejecución y cierre.
Cada transición se interpreta distinto y cuesta ver dónde se atasca.
Las transiciones quedan normalizadas y el sistema avisa si el caso no avanza.
Lo importante cambia durante el día y hace falta reaccionar rápido.
Sin visibilidad clara, lo urgente compite con todo lo demás.
El panel y los avisos muestran qué requiere atención inmediata y qué puede esperar.
Cuéntanos qué tipo de incidencias o estados queréis controlar y vemos cómo dejarlo legible y accionable.