Lo que no se sigue bien termina enfriándose o bloqueándose.
- Presupuestos enviados que nadie vuelve a tocar.
- Solicitudes, demos o incidencias sin respuesta a tiempo.
- Tareas críticas abiertas sin visibilidad real del retraso.
El seguimiento deja de depender de memoria, notas o buena voluntad. El sistema detecta cuándo toca actuar y avisa.
Sí, pero no siempre conviene. Puede avisar al cliente, al equipo o a ambos según el estado, el plazo y el tipo de oportunidad.
Cada aviso debe tener una condición clara y un destinatario útil. Si todo avisa, nada importa.
Presupuestos enviados, demos, incidencias abiertas, citas, tareas vencidas y oportunidades comerciales sin avance.
Revisamos tu flujo actual, detectamos el punto exacto donde aporta más valor y definimos una implantación clara.